Ahorro energético de la carpintería de PVC

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El uso del PVC aporta un ahorro energético superior en un 45% al aluminio 15% a la madera. La instalación de ventanas de PVC reduce el consumo energético en los hogares un 45% en comparación con las de aluminio y un 15% con las de madera según se desprende de un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Cataluña realizado por el departamento de Proyectos de Ingeniería, a través del laboratorio de Modelización Ambiental.

Se trata, según los expertos, de un material clave además, para cumplir con las exigencias del Protocolo de Kioto.

Además, las ventanas de PVC contribuyen más que los otros materiales utilizados para la fabricación de carpinterías a minimizar las emisiones de CO2 a la atmósfera en un 161 % con respecto a las ventanas de aluminio y un 52% con respecto a las ventanas de mader a lo largo de su ciclo de vida.

El PVC es el producto más utilizado para la fabricación de ventanas en los principales países de Europa y se utiliza con excelentes resultados, desde hace más de 50 años, y su calidad está avalada por la satisfacción de millones de usuarios.

Una ventana de PVC permanece en perfecto estado de uso durante su larga vida útil y sin casi mantenimiento.

Es además resistente a casi todos los agentes químicos habituales hoy día y no produce gases nocivos que contaminan la atmósfera.

Al ser una resina sintética es un material inerte por lo que no le afecta la salinidad del mar, es insensible a la humedad, imputrescible y es altamente recomendable en ambientes agresivos.

Como característica especial también es antibactericida, admite desinfectantes por lo que se recomienda para uso y montaje en hospitales, residencias geriátricas y centros infantiles.